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sábado, 8 de septiembre de 2012

CENIZAS



Existió un día el fuego voraz, atroz. Quemó mis cuatro décadas de peregrina. Hice una vereda donde las huellas eran cenizas y ocres.

El asfalto tatuó mi piel en el calor del mundo. Casi consumida en la hoguera de vanidades; desciendo. He recobrado las alas del alcotán y con mi vestido de humo viajo sobre el inamovible mar. Mi reflejo en las aguas muestra la papaber sigilosa y tímida, como ha vuelto a renacer en la primavera, en los campos, donde la tarabilla roza con su plumaje el pétalo recién nacido.

Hoy, aquella que fue, se cubre de las ascuas que un día quemaron la pupila de ser.

La vida está de fiesta y me he puesto mis zapatos de tacón para salir a la calle sin fin.

 

Raquel Viejobueno Rodríguez

jueves, 23 de agosto de 2012

DESHOJADA



Estoy naufragando a la deriva. Creí estar entre las sombras y viví, sin darme cuanta, en uno de los jardines mágicos: tus sueños.

El viento no pudo retenerme y volé como una sámara, consumí aire, agua y tierra. Escondida en los huecos de los abismos, nunca, nadie, me supo tocar. Hoy el día llora humo, tinieblas, como aquella chimenea de recuerdos encendidos.  Todo parece gigante, por momentos, diminuto, irreal.  Allá donde las ráfagas soplen, me deshojaré, perderé mis raíces, para comenzar camino.

 

Raquel Viejobueno Rodríguez

sábado, 11 de agosto de 2012

PUTA

Estoy colgada en una percha. Allí me dejaste con mis medias de encaje. El hilo de mi vestido sirvió para darte placer a tu imagen de macho dominante. Puta de aquel que no vio más allá de su dominio, de su montaña de girasoles en penumbra. La mujer no es seducción, sino conquista de una tierra que hay que saber labrar, explorar y tocar. No me vengas con palabrerías poéticas, la palabra es más poderosa que tenue. Puta es un camisón de dolor y arañazos. Soy más que una palabra que se traduce en ofensa y calamidades. Soy mujer sin precio.

Raquel Viejobueno Rodríguez

sábado, 21 de julio de 2012

AÚN SIENDO PARDILLOS…SABEMOS VIVIR.

AÚN SIENDO PARDILLOS…SABEMOS VIVIR.

Siento el resumen de tus manos en mi caligrafía. Tengo un secreto ¿sabes? Es mi mano meciendo la marea de tu mirada. Volemos como el pardillo vergonzoso. Seamos indomables como los días cuando nos vieron alejarnos, coger carrerilla en la vida y saltar. Que no termine nunca este renacer, la nueva mirada, la lluvia en puntillas, en nuestras manos. Sintamos la tinta que borra silencios, el sabor de tocar, el mapa de imaginar…

sábado, 23 de junio de 2012

Renata Conde

Les presento a Renata Conde. Llevo varios meses visitándola en el centro donde se encuentra. En algunas ocasiones había un hombre con ella; su letrado. Nunca hablé con él, nos cruzamos varias veces por el pasillo pero jamás cruzamos palabra. Ambos sonreíamos.
Les dejo una de sus conversaciones. Renata con carácter fuerte se dejaba oír. Aún sigo fascinada.

- El hombre me resulta realmente patétic...o. Las libertades son todas escondidas. Nunca se puede actuar con libertad. ¿Dónde está el límite de la libertad? Nadie lo sabe. Ni siquiera aquel que gritó al viento su amor por ti, te deja libre. Todos están obsesionados por ponerte los grilletes de “propiedad privada”. Desde los anales de la historia, el hombre cogía a “su” hembra de la cabellera y la llevaba a la cueva para aparearse con ella. Ahora, es prácticamente igual, no te llevan una cueva pero te invitan a cenar, o te regalan un perfume con el único objetivo de aparearse. No me hable de amor, tengo ochenta y siete años. Tampoco me hable de libertades, y menos gente de su generación. Están viviendo una verdadera agresión a sus derechos y lo celebran con cervezas y pintándose la cara con los colores nacionalistas. ¿Política? No tiene más que ver el vacío moral, el absoluto interés económico y los grandes contrastes de esta sociedad capitalista, donde su líder está casi de rodillas; la moneda. Mientras muchos se mueren de hambre en una punta del mundo, otros se ponen botos para separarse de los años. Caminan hacia una de las peores guerras, la pérdida de conciencia, sus valores como personas. Las libertades deben ser cualquier cosa, menos escondidas, y en esta sociedad están todos ustedes cagados de miedo. Ahora déjeme respirar, me falta el aire y es de ver tanta necedad.

viernes, 15 de junio de 2012

CONJUGARME


Fui un lecho de semillas, el aire de los días se llevó la infancia. Corrí, jugué entre amapolas que me hicieron crecer. Llegué al laberinto del tiempo. Mi cuerpo se transfiguró en pieles con segundos.

Ahora, soy  madre, amante, amiga, hoja caída en años. El ayer.  Manantial de reposo para los días viejos y cansados. Canto, grito, enfurezco, a veces, me oigo en mi propio silencio.

Seré un polvo de brisa, un recuerdo de alguien, bastión de mis hijos crecidos. Abrigo de arrugas. Rozaré con mi labio dormido el paisaje por donde fui. Veré cordilleras, campos, mares. Aquellos cuadros donde dibujé mi vida. Recorreré  el cielo, rozaré el suelo, quizá lleve en mi pupila el infinito. Si, puede que cante para volver a soñar...

Raquel Viejobueno Rodríguez

viernes, 18 de mayo de 2012

SOBRE LA TIERRA


Empieza el tango desolado.
Somos escarcha en un infierno que nos quema.
Danzamos con el amor desnudo,
nos abrasamos, piedras, arañazos, llantos.
No sabemos que estamos hechos de esa tierra que nos calma.
Desnudos ante la luz tenue, susurros, dedos, nostalgia.
Tiempo con alas de ocre, sabores a atardeceres de café.
Recuerdo:
Hielo, azúcar y miradas…
Somos cordillera, arena, flores, robles, piel dulce, sudor, añoranza…
¿Oyes?
Es la tierra que nos llama; somos río, mar, lluvia,
somos cascada
y no sabemos que nos amamos como la tierra al agua…



Raquel Viejobueno Rodríguez


sábado, 24 de marzo de 2012

FUEGO


Seamos humo en esta hoguera de sin razón.
Huyamos entre ascuas,
no quiero convertirme en olvido,
sólo volver a fundirme en tu labio,
no me dejes pasar frío,
el huracán cabalga entre vientos,
que nadie me apague, aún puedo arder.
Mirada de fuego  en las oquedades,
moriré siendo cenizas de tus manos,
aromas de quemazón,
Llama que derrita tu barro eterno… 


Raquel Viejobueno Rodríguez


lunes, 19 de marzo de 2012

LAS ESCRITORAS DEL NOVECIENTOS


Ubiquémonos en el siglo XIX, donde la lista de escritoras es larguísima. Antes de llegar hasta aquí, no puedo dejar de mencionar autores que en el siglo XIX las protagonistas de sus novelas eran mujeres  dulces, sumisas y honestas, siempre en su hogar. Fíjense, talentos, como Sthendal, Flauber, Balzac, Tolstoi, y hasta la misma Emily Bronte en “Cumbres borrascosas”, establecen una personaje, que muy lejos de la realidad, lo toman como molde de sus vidas, creyéndose que hablan de la mujer, como identidad conocida, y no se dan cuenta que desconocen sus propios personajes, y tiemblan las afirmaciones  de lo femenino. Muy lejos de los personajes novelescos, o de la silueta brillante que los poetas, dentro de la poesía de amor, enmarcan a la mujer, está la realidad dentro de la ficción de no poder ser  ni siquiera creada con base a la verdad. La mujer ha sido, durante años, parte de los rincones de la no inteligente mente masculina, donde lo único que se hallaba era la necesidad de dominación y el abuso de poder.

Todo ser humano, como individuo, lleva intrínseco la capacidad de superación, la mujer, acoge entre sus manos la literatura como forma de escape, de protesta. Crea lugares donde simbólicamente es entendida por aquel, que la Natura le otorgó como compañero. La literatura, como todas las artes, camina cogida de la mano a los cambios, sociales, políticos y económicos de un país. Es curioso y terriblemente injusto encontrarse que el sufragio femenino se consiguió a últimos del siglo XIX, en países como Isla de Man, y que la mayoría de ellas, tanto europeos como hispanoamericanos se realizan a lo largo del siglo XX, llegando a aprobarse en países como Kuwait en el año 2005, o Baréin en el año 2002.

¿Dónde está el error de la mujer? No existe, el único error es pensar que la fémina no podría levantarse de aquella lapidación moral y ética. Aún, hoy en día, es necesario que muchos despierten de su ignorancia y observen a la mujer como lo que es; capaz y persona.

Tenía que transcurrir muchos años, incluso pasada la posguerra española, como en el caso de España, para que la mujer goce de una visión de futuro.

Ese es otro camino, otra vereda que nos arrojará más luz sobre la intolerancia del hombre.



Raquel Viejobueno Rodríguez.


FIGURA INVISIBLE: LA MUJER


Nuestra silueta femenina ha estado presente desde hace siglos, en teoría gozaba de una libertad estúpida y fingida, ya que los hechos y realidades mostraban todo lo contrario. Una imagen prácticamente de esclava, esbozaba a una mujer no real. Todo aquello que no fuera relacionado con el hogar, la maternidad o las tareas domésticas, lo tenían vedado. Importante esta situación, para posteriormente establecer vínculos con los mundo simbólicos en la literatura escrita por mujeres.

Se llegó a afirmar de ellas, que eran incapaces de manejarse a sí mimas, por tener una naturaleza peligrosa y una inteligencia inferior. Este pensamiento estaba tan arraigado en Occidente, que comenzaron a luchar por derechos tan elementales como era leer y escribir, ya que era un privilegio concedido sólo a mujeres pertenecientes a la nobleza y la burguesía, o aquellas que gozaban de tener un padre con criterios flexibles respecto a su condición de mujer.

Un primer registro de la mujer en la literatura fue en Alemania, en el año 932, su nombre Roswitha. Religiosa, la cual dejó tres obras: dramas, poemas históricos y leyendas, todas ellas eran una exaltación de su fe y castidad.

Continuemos caminando por el tiempo.

Margarita de Angulema, reina de Navarra (1492-1549) Escribió “El Heptamerón”, relatos morales y galantes, los compuso para escapar de los malos tratos de su esposo. Fue una dama muy culta e inteligente.

Hasta mediados del XIX los autores condenaban  todo tipo de amor que no tuviera en los límites del hogar, citemos dos grandes novelas Ana Karenina y Madame Bovary.

Difícil para la mujer demostrar su inteligencia y valía, estando en la fosa donde  la pusieron desde sus inicios.

Continuemos…

Raquel Viejobueno Rodríguez

DESPERTAR ENTRE ALCOBAS

En estos próximos días, hasta el 31 de marzo, donde podremos encontrarnos en la presentación oficial de “Despertar entre alcobas” y con las autoras que lo componen, Un Café con Literatos desea rendir homenaje a la literatura escrita por mujeres. 
Se irán presentando gradualmente estos estudios, quienes estén interesados en ampliar sus conocimientos, o encontrar alguno de los poemas que se irán desplegando en este muro, puede ponerse en contacto con el Café. 
Comencemos pues, un camino que muchos no lo saben, pero es infinitamente hermoso y humano. No hay mejor manera que hacerlo con esta fotografía, símbolo de la creación, inquietud, e inteligencia de la mujer a la largo de su camino.

Raquel Viejobueno Rodríguez.

miércoles, 4 de enero de 2012

TU LABIO EN LA HOJA DE MI BOSQUE




Mil bosques perdidos,
 no olvides mi nombre
entre las hojas del suelo.
Tus raíces calman el frío de mi ser,
Acúname con tus yemas, allá…
En aquellas eternidades de tu labio.
 Cientos de rocas perdidas en el mundo,
Regálame tu horizonte para dejarlo en agua
y que no se marchite.
Dime al oído el secreto,
Aquel tronco de vida que tapa mi silueta.
Note vayas nunca,
O me deshojaré de mi vestido.
Bosque en tu labio…

viernes, 25 de noviembre de 2011

AL BORDE DE MI SILLUETA


La aguja se detuvo…

Tic tac llegando a mi mente con sonidos siderales y
un eco que pronunciaba mi nombre
desde siniestras oquedades
no logro recordar
mi salto al vacío.
Sudor, angustia,
tiempo humeante, olor a leños ardiendo...
Soy una lámpara sin luz y
mi figura ya no es...
Soledad…
Ciudad sin nombre, ausencia de calles,
destellos moribundos en la noche.
El pelo cubre mi rostro bajo aquella farola,
yo misma ilumino mi sombra.



Raquel Viejobueno

lunes, 7 de noviembre de 2011

ASFIXIA.


 (Sobre la comedia del hombre)


Eres Alfa de un grupo perdido de sombras.
Escenario de títeres, marionetas, nebulosas sin luz.
Comedia de llantos enrisados, dobleces de la palabra,
Tragedia de una llama que ardió y se apagó
por ese huracán que entró
en la sosegada calma de nuestro aire…
Dejad de danzar; payasos, demonios, injuria, guerra, ceguera, adioses, ardores, olvidos.
El día viene desnudo...
 
 
Raquel Viejobueno Rodríguez.

martes, 1 de noviembre de 2011

EL REFLEJO DE MI HUECO.

 

Fui al espejo y vi la imagen retroceder...
Mi sombra recogía la ropa, se mudaba,
no pude detener mi piel y
quedé desnuda de espanto.
Hay una certeza: mi mundo termina:
ayer había muertos en banderas difusas,
cuadros de niños moribundos...
El espejo se quedó sin imagen,
huyó cuando no pudo reflejar tanta miseria.


El mundo se quedó sin reflejo…



Raquel Viejobueno Rodríguez.

sábado, 22 de octubre de 2011

X CAFÉ CON LITERATOS.

Nuestro escenario en el X Café nos proporcionó un lugar cálido, donde la Literatura se dilató de forma notable. Estupenda presentación de Ana María Viejobueno Rodríguez  y Raquel Viejobueno Rodríguez.
La Embajada de España en Cuba  grabó la celabración del Café y parte de sus miembros estuvieron allí, los cuales se mostraron encantados con el contenido que se ofreció literario y el nivel del mismo. Tuvimos un público fantástico. Una bella experiencia.

sábado, 8 de octubre de 2011

EN ORILLA DEL MUNDO.


  Nunca supe cuando podía despertar.
 Pensé en llamar allí, donde el timbre era perpetuo.
 El silencio de ese ruido me dejó sin oír.
Figura de  sombras que dibuja el paisaje, en aquel, un cuadro sin nada.
He llegado al fin de los días con el mundo en el bolsillo.
Nadie se quejaba, había miedo en las manos sin dedos y frío
 en el cálido hogar del  Diablo.
No sé;
quizá la noche tenga otro nombre y no me lo quiera decir.
Estoy dudosa de pensar en ese momento donde el mundo esbozó
el eco de mi grito.
Miles de pieles corriendo.
El pasillo se termina.
 Sólo al otro lado encontraré lo que sacie esta sed de silencios:
Mi silueta en la orilla del mar,
 con un vestido salado y un cabello de espuma.
Sólo quizá cuando el sol esté helado dejaré de pensar.
Esta noche es un pozo con espinas, una trampa de mis ojos y
un veneno en mi alma.
Ahora escucho;
las pisadas descalzas del miedo, es un jinete sin caballo,
pero armado hasta los dientes.
 Ahora sólo  queda que pueda descansar.


Raquel Viejobueno  Rodríguez.

jueves, 22 de septiembre de 2011

A LA ORILLA...





¿Qué habrá detrás de esta vida,
qué tanto me llama?
¿No comprendes que me has hecho caer?
Me he quedado sin sueño para guarecerme del mundo.
Ya no tengo piel.
Soy un difuso juguete en los dedos de la confusión.
Ahora veo un trampolín;

sólo debo saltar...
 
Raquel Viejobueno (Epitafio)